
La diagramacion de las laminas son en formato 1.00 x 0.70 m apaisadas.
Intervenir en un paisaje es trabajar sobre la dualidad natural – artificial, configurar voces o acciones simultaneas, interacciones capaces de reconciliar estos conceptos en principio antagónicos
Trabajando sobre definición de paisaje como fondo, como escenario y como construcción a un tiempo, paisajes dentro de otros paisajes
El trabajo de laura indaga sobre algunas de estas condiciones, insinuando una apropiación que genera nuevas geografías sobre el terreno, los movimientos o flujos acabaran articulando bajo o sobre el plano superficies, “topografías operativas” *, concebidas como y desde movimientos estratégicos de pliegue en el territorio. Dichos movimientos definen plataformas o enclaves de naturaleza, circuitos enlazados comprendidos dentro de un sistema flexible.
Arman un entramados destinados a favorecer los movimientos de ciertos sistemas dinámicos de ocupación y definición del espacio – temporal.
El desafió de laura es encontrar el trazado de recorridos trenzados referidos a condiciones programáticas, espaciales, procesos de organización espaciales, sistemas estructurales, lenguajes que los definen.
Relacionándose con el paisaje como una superficie activa, entendiendo sus particularidades y trabajando sobre ellas, incorporándolas en el proyecto, atendiendo tanto a lo que esta entre las cosas como las cosas en si misma, entender simultáneamente diversas escalas y ámbitos de percepción y acción. Entender que su red no pertenece únicamente a lo “construido” se extiende en el paisaje, modifican los ritmos y los medios del mismo, esta red debe evidenciar o anular los limites con el exterior, intentando territorializar. Superponiendo simultaneas capas o estratos, programáticos, morfológicos. estructurales.
Entrelazar secuencias diversas – vacío/llenos, susceptibles de favorecer la diversidad, la identidad otorgando características cualificativas a los propios elementos relacionados, como una especie de membrana que se transforma según lo que alberga.
Generar una lógica de códigos internos ajustados a reglas de formaciones capaces de provocar el desarrollo de una red, el comportamiento individual y colectivo dentro de un movimiento global de flujo espacial.
Servirse de un diagrama como mapa o cartografía de movimientos, el diagrama como la representación grafica del curso de un proceso dinámico sintetizado mediante comprensión, abstracción y simulación de posibles ensamblajes y conexiones.
Propuesta interesante desde de su gestación.
A partir de la interpretación del proyecto como una “falla”, un “quiebre” más de la montaña, del paisaje Mendocino, horadado con el correr del tiempo por el agua de deshielo, inalterable, eterna.
Esta postura da pie firme al trabajo de implantación. Donde la propuesta se acomoda casi naturalmente a la topografía, dejando, al mismo tiempo, su huella, lo que le permite modificar el paisaje, transformarlo, apropiándose de él.
A partir de allí hay un buen trabajo de reconocimiento espacial. Encontrando la graduación de los espacios exteriores, jerarquizándolos según corresponda, pero al mismo tiempo ahondando en la transición hacia el interior. Con imágenes muy provocativas que dan cuenta de ello, sin perder cierta esencia del paisaje mendocino en su búsqueda de la luz. Detalle tan propio, de ese cielo.
Tal vez el proyecto se desdibuja un poco en el reconocimiento de la pequeña escala del hotel y en cierta falta de síntesis en el diseño de los techos que lo componen. No así en las plantas, que en principio, se ven conformadas con cierto criterio.
Marcelo Bruttomesso.
Pabellón de las Bodegas López de Heredia
En estos momentos, sólo dos están acabados: la primera planta del Hotel Puerta América, en Madrid y el Pabellón de las Bodegas López de Heredia, en Haro (La Rioja). Pero otros siete están en marcha. Desde Sevilla a Barcelona, pasando por Zaragoza y el País Vasco, todos los proyectos presentan las señas de identidad del estilo Zaha: visionarios, dinámicos y con audaces forman que retan a la gravedad. Ella misma nos explica como serán sus obras españolas.
P: Ha trabajado por todo el mundo, ¿cómo se siente diseñando en España?
R: Durante las dos últimas décadas, el país está viviendo un orgullo renovado. Lo sientes en todas y cada una de sus ciudades. Ahora es posible hacer cosas que antes eran impensables. Es emocionante para los que estamos trabajando en España, para mi y para los arquitectos españoles también. Se respira innovación y creatividad.
Península de Zorrozaurre, Bilbao.
P: Dos de sus obras más ambiciosas, ambas en Bilbao, son urbanísticas. ¿Cómo han sido planteadas?
R: Me interesa especialmente dar forma al terreno, esculpiendo, explosionando. No sólo como un gesto formal, sino como una manera de lidiar con le componente social de la arquitectura. Las complejidades de la vida contemporánea no pueden ser moldeadas en simples cuadrículas y cubos platónicos de la era industrial. Hoy, en plena era digital, en el siglo XXI, las vidas de las personas son mucho más flexibles y globalizadas, y tenemos que tratar problemas sociales mucho más complicados que aquellos programas sociales del siglo XX industrial. Esto requiere una nueva arquitectura de la fluidez.
P: En el futuro, ¿seguiremos viviendo en las ciudades o la población se dispersará?
R: La densidad urbanística es para mí una condición ineludible en nuestra forma de vida. Hace 20 años se vivió mundialmente una tendencia antiurbana que favoreció a los estilos de vida suburbanos frente a los metropolitanos. Las ciudades españolas, en particular, demuestran que vivir y trabajar en un entorno metropolitano que funcione bien es tan excitante como beneficioso.
P: ¿Cuál es su postura frente a un problema urbanístico: la regeneración gradual o la intervención radical?
R: Como dijo Mies Van der Rohe: “La arquitectura es la voluntad de una época: viva, cambiante y nueva”. No soy proconservacionista, pero todas las grandes ciudades antiguas como Estambul, Beijing o El Cairo deben tener un equilibrio. Se ha arrasado tanto… Moscú es una de las ciudades más espectaculares del mundo: su escala es el doble o el triple que el tamaño de cualquier otra cosa. Y ahora lo único que hacen es derribar cosas. No lo entienden. Incluso en la Plaza Roja, el adoquinado es desigual y lo quieren alisar. Sería una pena perder la historia de esa manera.
P: Entonces, debe resultar complicado construir en este tipo de ciudades.
R: La línea es muy fina. Le puedes decir a la gente: “No tiréis todo, no construyáis cosas nuevas”, pero al mismo tiempo, una cree en cosas nuevas. No pienso que las ciudades deban ser como Venecia, sin crecer o cambiar en nada. Lo importante es intervenir de una manera contemporánea y a la vez precisa. En las ciudades actuales necesitas lugares donde las cosas puedan encogerse y expandirse, pero siempre permitiendo un crecimiento orgánico.
P: Uno de los proyectos que veremos acabado muy pronto es el Pabellón Puente de la Expo Zaragoza 2008. Su inspiración es el agua y el desarrollo sostenible. ¿Cree que es fundamental que la arquitectura empiece a pensarse en clave de sostenibilidad?
R: Un tipo determinado de material no es el único criterio para considerar un edificio sostenible; su calidad en el uso y la manera en que está organizado son otros factores importantes. Hay muchos arquitectos que utilizan sofisticados aires acondicionados y métodos de diseño interior para que un edificio sea más ecológico. Yo, en cambio, me preocupo por adaptar nuevos materiales y métodos de fabricación dentro de un nuevo paradigma de utilización del espacio. Al final, los dos acercamientos -el de la sostenibilidad y el de la aplicación de materiales- se unirán, proporcionando nuevas soluciones.
Pabellón Puente Expo Zaragoza 08
P: Viendo sus proyectos futuros, ¿definiría sus proyectos como ecológicos?
R: La legislación sobre sostenibilidad en Europa es más estricta cada día. Casí hemos llegado a un punto en el que los ingenieros pegan bloques de texto estándar en sus informes de forma rutinaria, Por esta razón, soy bastante cautelosa frente al uso excesivamente libre del concepto de desarrollo sostenible, algo que se haga sin una investigación concreta para cada proyecto en particular. La sostenibilidad es uno de los aspectos con los que debe contar cada proyecto, pero no pueden convertirse en la principal preocupación. Debe facilita el proceso de la vida y la sociedad humana. Es parte de los medios, más que un fin.
Biblioteca Universidad de Sevilla
Campus del Besós, Barcelona
P: Dos de sus obras, la biblioteca de la Universidad de Sevilla y la torre del Campus de Barcelona, están relacionadas con la docencia. ¿Enseñar es una de sus pasiones?
R: Mi fascinación reside en traducir el reto intelectual y físico al plano sensual, experimentando, sumergiéndome en entornos totalmente inesperados. La arquitectura es un vehículo mediante el que tratar determinados temas. Estoy convencida de que, a través de la arquitectura podemos mostrar a la gente otros mundos. La arquitectura crea otros mundos y consigues el entusiasmo por las ideas.
Fuente:
El Periódico. 09/03/2008
Revista Dominical #286
Por: Brenda Otero.